Bartolomé Sureda y Miserol

Francisco de Goya, hacia 1803/1804

Visto desde las rodillas, un joven afeitado de piel clara y melocotón se apoya con el codo derecho, a nuestra izquierda, en un antepecho y sostiene un sombrero de copa negro en esa mano, en este retrato vertical. Su cuerpo está de frente y mira ligeramente a nuestra izquierda, como justo por encima de nuestro hombro izquierdo, con ojos oscuros. Tiene la nariz ancha, los labios rosa pálido cerrados y un asomo de barba en la mandíbula cuadrada y el mentón partido. Las patillas le bajan por debajo de las orejas, y el pelo castaño y liso le cae en largos mechones sobre la frente y alrededor de ojos y orejas. Una tela blanca le envuelve el cuello y se anuda en la base de la garganta. Su chaleco blanco tiene finas rayas azul claro. Encima, su chaqueta gris tiene cuello negro por detrás y anchas solapas grises que llegan a los hombros. La chaqueta está ceñida a la cintura, donde se abotona, y luego se abre hacia la sombra a la altura de las rodillas. Botones de plata brillan con la luz que llega de la izquierda, a lo largo de ese lado de la chaqueta. Su puño izquierdo, a nuestra derecha, descansa en la cadera mientras se apoya en el otro codo, presumiblemente en un antepecho o una mesa alta. Sostiene el sombrero de copa negro en esa mano, de modo que vemos su forro rojo carmesí. El fondo oscuro tras él está sutilmente veteado de marrón ladrillo y café.
Artista
Francisco de Goya
Fecha
hacia 1803/1804
Tipo
Pintura
Técnica
Óleo sobre lienzo
Medidas
119,7 × 79,3 cm
Colección
National Gallery of Art, Washington
Licencia
Dominio público, CC0

Descripción de la imagen

Visto desde las rodillas, un joven afeitado de piel clara y melocotón se apoya con el codo derecho, a nuestra izquierda, en un antepecho y sostiene un sombrero de copa negro en esa mano, en este retrato vertical. Su cuerpo está de frente y mira ligeramente a nuestra izquierda, como justo por encima de nuestro hombro izquierdo, con ojos oscuros. Tiene la nariz ancha, los labios rosa pálido cerrados y un asomo de barba en la mandíbula cuadrada y el mentón partido. Las patillas le bajan por debajo de las orejas, y el pelo castaño y liso le cae en largos mechones sobre la frente y alrededor de ojos y orejas. Una tela blanca le envuelve el cuello y se anuda en la base de la garganta. Su chaleco blanco tiene finas rayas azul claro. Encima, su chaqueta gris tiene cuello negro por detrás y anchas solapas grises que llegan a los hombros. La chaqueta está ceñida a la cintura, donde se abotona, y luego se abre hacia la sombra a la altura de las rodillas. Botones de plata brillan con la luz que llega de la izquierda, a lo largo de ese lado de la chaqueta. Su puño izquierdo, a nuestra derecha, descansa en la cadera mientras se apoya en el otro codo, presumiblemente en un antepecho o una mesa alta. Sostiene el sombrero de copa negro en esa mano, de modo que vemos su forro rojo carmesí. El fondo oscuro tras él está sutilmente veteado de marrón ladrillo y café.

Francisco de Goya